lunes, 19 de agosto de 2024

Mi tercera experiencia como voluntario en Mozambique



Tras mis experiencias anteriores en Chiure y Moatize, ésta fue la tercera ocasión para volver a Mozambique como voluntario. El lugar elegido fue la escuela salesiana Laura Vicuña en la localidad de Inharrime.

El centro escolar cuenta con aulas que dan formación a a más de un millar de alumnos. Mi experiencia, básicamente docente, fue con las niñas (entre 6 y 16 años) del internado que las hermanas salesianas tienen acogidas en esta localidad.

Mi labor era la de refuerzo escolar. Con las niñas pequeñas, las actividades desarrolladas fueron preescritura, lectura, cálculo básico, dibujo,….y con las mayores, Lengua portuguesa, Matemáticas, Inglés, Historia , Geografía,… Allí donde yo no llegaba, Google; Photomath; Internet, en definitiva, fueron una herramienta útil de trabajo.

La experiencia, como siempre, fue enriquecedora, vital. Siempre es más lo que recibes que lo tú puedes aportar.

Aunque viajé solo, allí contacté con voluntarios de otras ONGDs: Amigos de Inharrime España; Amigos de Inharrime Portugal; Vides y se creó un lazo de amistad, ayuda y colaboración entre nosotros.

El centro Laura Vicuña reúne buenas instalaciones y recursos en comparación con otros centros educativos públicos y con el entorno social.

Quiero, por último, agradecer a Madreselva y a la comunidad salesiana la oportunidad brindada para llevar a cabo esta rica experiencia en uno de sus centros.


Un afectuoso saludo. Miguel Ángel.










EXPERIENCIA de VOLUNTARIADO INTERNACIONAL en el HOGAR “CASA MAÍN” de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia)

 



Si tuviese que describir que ha sido para mí vivir la experiencia como voluntario habiendo participado en el proyecto de cooperación internacional de la ONGD MadreSelva de las Hijas de María Auxiliadora de España, el pasado mes de agosto, en el Hogar Casa Maín en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra, esa descripción la comenzaría respondiéndome a la pregunta: ¿Qué he recibido?

 

En primer lugar, ser consciente de que la vida y tu tiempo en ella es para entregarlo, para darlo a los demás. No participé en este voluntariado pensando qué iba a recibir o a ganar personalmente, todo lo contrario. Mi estímulo giraba en torno a qué sería capaz de entregar, de dar… y esta experiencia me ha dicho que cuando en realidad te entregas realmente recibes en la misma medida. No participas esperando recibir algo a cambio, es cierto, pero esta experiencia me ha enseñado en primera persona que te llena inmensamente todo aquello que la gente a quien tú vas a ayudar es quien a ti te ayuda, te alimenta, te “reajusta”.

 

Te planteas que haber nacido en esta cara del mundo, en este escaparate del supuesto Primer Mundo, tiene un significado que va más allá. Ver a través de la mirada de Dios te hace comprender que no nacemos para nosotros mismos y que la casualidad de nacer en una familia que te ha querido, educado y permitido formarte, en un entorno seguro, digno y justo en la medida que puede ser justo y en un tiempo de oportunidades sociales, educativas, sanitarias… que has podido aprovechar, te ha permitido construirte para un proyecto que va más allá de ti, ya que uno, cada uno, es un instrumento del Amor de Dios hacia los demás, hacia este mundo, hacia esta Casa Común para cuidarla y hacer de ella un hogar más justo, más digno, más equilibrado, más humano.

 

Este voluntariado ha hecho en mí, y todos los días lucho por tenerlo presente, vivir en actitud constante de gratitud a Dios por todo. Desde los más cotidiano, lo más insignificante hasta lo más complejo o complicado: abrir los ojos cada mañana para continuar un nuevo día, ir a la nevera y encontrarte alimento, sentir cansancio por el devenir de la jornada o de una acción, caminar tranquilo por la calle sintiendo frío o calor, encontrarte con otro, con otros y compartir tiempo, misión, vida, ser consciente de la capacidad de soñar y proyectarte para avanzar…

 

Y, por último, he experimentado como en estos lugares de misión se hace evidente, gratificante evidencia, la activa, comprometida y constante acción de la Iglesia. Como en unidad y fraterna cotidianeidad viven todas las expresiones de Iglesia y esa comunión se traduce en fortaleza, en camino compartido y en respuesta a los más pobres y necesitados.

 

Cuando ya ha pasado más de un mes de la vuelta a España, tengo muy presente todos los días a las niñas del Hogar “Casa Maín”, a esas sesenta y seis niñas que son luz y son un proyecto de vida cada una de ellas. A las cinco Hijas de María Auxiliadora que forman la comunidad FMA de esta casa que con entrega y vocación dan calor familiar para que sea una segunda oportunidad a las niñas y jóvenes. A Andrea, voluntaria ecuatoriana, con quien ha sido un regalo compartir este tiempo de voluntariado, de quien tanto he aprendido y tanto he compartido.

 

Inmensamente agradecido a MadreSelva por la oportunidad de haber participado en esta experiencia transformadora y tan enriquecedora, deseo acabar invitándote a continuar dando la vida por los demás, allá donde estés, donde estemos, a darla en aquellos lugares donde toda mano siempre es necesaria, donde entregarte sea un gesto del Amor de Dios y, especialmente, en aquellos lugares en los que la presencia de las Hijas de María Auxiliadora llegó gracias al SÍ MISIONERO de seis valientes Salesianas que un 14 de noviembre de 1877 salieron de Italia para llegar a Uruguay y con ello la expansión del Instituto FMA más allá de Europa. Gracias a ellas y a otras muchas Hijas de María Auxiliadora que continuaron sus pasos he tenido la increíble oportunidad de esta experiencia de voluntariado en Bolivia. ¡Gracias!
 

César – La Roda








sábado, 19 de agosto de 2023

MI VOLUNTARIADO EN EL CHACO

 


Para mi el voluntariado en Paraguay ha significado mucho. En primer lugar, ha sido una oportunidad para sumergirme en una cultura vibrante y diversa con mucho aprendizaje respecto a las tradiciones, el idioma y la gente.

En segundo lugar , a nivel personal experimenté una inmensa alegría al contribuir al desarrollo de la comunidad a través de los niños donde enseñe mucho pero, me enseñaron más ellos aunque no se diesen cuenta

Por último , decir que como aspecto negativo he de destacar que el tiempo de adaptación fue duro e intenso pero como fui con una buena amiga se me hizo todo más ameno y divertido

Gloria Navarro







martes, 24 de julio de 2018

 VOLUNTARIADO EN CASA MAIN 2018




Los aeropuertos- aviones son lugares fríos, impersonales, pero dan un tiempo precioso. Esas horas sirven para leer, dormir, pensar y escribir. A pesar d la rapidez d los viajes actuales, el avión sirve para cambiar la cabeza del hogar casa Main- Bolivia a Huesca. 

Ha sido un mes rodeada d 85 niñas, 9 sores, 5 voluntarios, 4  educadoras y 1 cocinera.

¿Qué se hace en un mes d voluntariado?

No se que  decir. Poco y muy diverso. Matemáticas , divisiones, sumas y ecuaciones de  2º grado, hacer cubos y pirámides de cartulina, ayudar con las tareas del cole,  ir a misa, rezar el rosario, jugar a un bingo de animales, llevar a las niñas al cole, jugar al fútbol, jugar al UNO, hacer pulseras, jugar a la pelota quemada ( balón prisionero), bailar, reír, correr…

Conocer a Pepa,  una niña que con 12 años, va a 1º de primaria, tiene una discapacidad por los golpes que de pequeña  recibió en la cabeza. Y a Lola que vendía chicles en un cruce de carreteras y ahora  con 6 años está  en el hogar,  en la misma clase que Pepa y muy contenta con aprender.

Compartir el día a día, vivir y ya;  algo que a veces se nos olvida en este considerado el primer mundo. 

Feliz inicio de curso.

ACP

martes, 19 de junio de 2018


DESPEDIDA DE TEGUCIGALPA


Ayer me despedí de los muchachos y muchachas, como balance de la experiencia creo que me ha aportado a mí más que a los chicos. He visto y vivido situaciones que en España por suerte no se viven, te das cuenta de otras realidades y de que hay gente que pese a todo las afronta como si día a día.

En estas semanas hemos seguido con los chicos jugando, ayudando y animando que a muchos les hace falta. Junto al chico que se quería suicidar porque su madre le decía que no le quería y que mejor no hubiera nacido; otra chica salió del hogar hacia los servicios sociales porque detuvieron al padrastro por abusos, con lo que está la abuela luchando por la patria potestad y que vuelva al hogar.

Muchas de estas situaciones (que son muchas más) quedan fuera de nuestro control, al chico le intenté orientar y darle un propósito, cosa que creo que surtió efecto.

Como ya sabíamos es poco lo que podemos hacer, pero así mejoramos la situación de estos chicos y de Honduras un poquito más, aunque falte mucho por lograr.

La foto esta movida y la calidad podría mejorarse, pero creo que refleja mejor lo que es estar con estos chicos, como estar rodeado de aguas revueltas pero pese a todo con una sonrisa.

Solo agradeceros la formación y la oportunidad que nos habéis brindado para querer hacer un mundo mejor.

martes, 12 de junio de 2018

 Continua el voluntariado en Tegucigalpa (Honduras)

Han sido unas semanas más light, en primer lugar porque los chicos estuvieron de vacaciones durante una semana y aprovechamos Eduardo y yo a hacer excursiones con otros salesianos a playas y otros sitios pintorescos de Honduras.

Esta semana, no se ha hecho dura la vuelta de los chicos pero si que se nota que, tras un mes, yo empiezo a ser parte de la rutina como un educador más, lo cual tiene su parte positiva en el plano afectivo y su parte negativa en el exceso de confianza que algunos cogen. Esta semana que viene llegan la sobrina de Eduardo y su amiga con lo que habrá un cambio de dinámica ya con más voluntarios con los que repartirnos el trabajo.


Los niños como ya te conté tienen todo tipo de situaciones que luego se trasladan al hogar – unos nos robaron, otro ha manifestado que se quería suicidar y otros que tienen muchos problemas por detrás -, hago frente a estas situaciones como se puede.


Esta semana también nos vino otro contenedor de Canadá que tuvimos que descargar, tuvimos venta con la gente del barrio para ayudarles y dimos becas que son ayudas gratuitas a las familias; lo cual ha conllevado mucho trabajo. En mi tiempo libre, preparo algo para los chicos, estudio, leo o me pongo al día con la gente de España.






Javier

 Dos primeras semanas en Honduras




Tras el largo viaje que ha sido llegar hasta Tegucigalpa, ya me incorporé al trabajo con los chicos, son unos 30 en total que se quedan en el hogar entre semana y les ayudamos en el día a día y luego los fines de semana se van con sus padres, tíos o abuelos (según la situación familiar de cada uno).

Yo me encargo de estar con ellos, jugar con ellos, instalar programas educativos en los ordenadores y ayudarles en las tareas de la escuela. También ayudo en el hogar y en la organización de la bodega, ya que cada dos semanas llega un cargamento de Canadá con multitud de cosas que vendemos dos veces a la semana o se lo damos en forma de becas a las familias.




En el tiempo libre, estudio para un examen que tengo en agosto o vamos de excursión a algún sitio o visitamos a alguien en su casa. La gente por lo general es muy alegre y despreocupada, y el ambiente aunque con bastante pobreza no he sentido la inseguridad que esperaba, aunque si que he visto bastantes armas y militares, será que no he ido por los barrios de las maras.


Con los chicos hay situaciones de todo tipo, con familiares en la cárcel, muertos, en la prostitución o en las drogas; sin embargo, por lo general, a los educadores nos respetan y nos muestran cariño que es lo que necesitan. Entre ellos muchas veces se pelean y se insultan, y ha habido alguno que ha mostrado su intención de suicidarse, todo por el ambiente en el que viven en su casa.


Con todo, la experiencia muy buena, lo peor están siendo los mosquitos y el quemado que me he llevado de un día de piscina que no me deja ni dormir. Esta semana que viene, los chicos tienen vacaciones así que nos vamos un día a la playa y luego por la zona de Tegucigalpa a conocer un poco con los salesianos.


En las fotos se ve un campo de fútbol de al lado de la casa, como veréis todas las casas son muy humildes, al estilo de las favelas; y los chicos mientras estoy con ellos en la sala de ordenadores.