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jueves, 7 de agosto de 2014

Mi primera semana en Keela Eral

Hola a todos!

Ya ha pasado casi una semana desde que llegamos Stefania y yo a Keela Eral, y parece que fuera un mes... Esto es más tranquilo de lo que esperaba, estamos en un recinto grande en mitad de la carretera a unos 10 km del pueblo llamado Keela Eral. Convivimos con jóvenes de 16-18 años que estudian internas, con las 6 monjas salesianas, con 8 aspirantes a salesianas de 17 años; y al lado está la residencia de chicos, la universidad y casa de los curas. Nuestra habitación está debajo de las habitaciones de las chicas, en una puerta que da directamente a la calle. Detrás de nuestra casa está el colegio de infantil y primaria, a donde llegan autobuses todos los días cargados de niños y niñas con uniforme azul.

Y ¿qué estamos haciendo Stefania y yo? Pues por el momento adaptarnos y colaborar en todo lo que podamos. Lo que más les interesa es que hablemos mucho con los niños en inglés en el colegio de las salesianas, con las chicas internas, con las candidatas a Salesianas... Esta semana hemos estado con los niños de infantil, porque los de primaria están de exámenes hasta finales de agosto. Mañana domingo por la tarde tienen oratorio y también estaremos con ellos jugando a lo que haga falta. Los niños son tan niños como en todas partes, nos mirar, nos preguntan, nos sonríen, quieren jugar con nosotras, a algunos les da vergüenza, otros sólo quieren que estemos con ellos y no con los demás, los mayores buscan llamar la atención y se ponen a hacer el tonto, algunas quieren ser nuestras amigas y saber todo sobre nosotras... Nos preguntan a diario si nos acordamos de sus nombres, nombres como Magesh, Ganesh, Pavi, Madu, Anita, los acortan para que seamos capaces de pronunciarlos, porque si no sería algo como Pavidukharam, me lo estoy inventando, pero os podéis hacer una idea :P 

Hoy, aunque era sábado han venido también los niños al cole, porque los sábados tienen actividades extraescolares: kárate, yoga, bailes tradicionales y refuerzo. Además están preparando el día de puertas abiertas y la hermana Queen, que es la directora nos pidió que les enseñáramos algún baile a los pequeños para que lo hicieran. 

Como podéis imaginar ya saben que bailo, los primeros días les estuve enseñando canciones con juegos de palmas de las que aprendí en el curso de Orff hace dos semanas y ayer les hice una mini demostración a las hermanas después de cenar, de cómo es la danza española (con castañuelas, mantón de los chinos y zapatos de tacón incluidos, todo muy tipical spanish) y después ellas nos bailaron un poco de danza "Barathanatiam", la danza típica de esta zona Tamil nadu, y que según estudié en Historia de la danza, ¡se piensa que puede ser el origen del Flamenco! Al final todo está relacionado. En cuanto pueda las grabaré y si puedo aprenderé un poco.

Lo mejor para mí hasta ahora es ver los ojos sonrientes de niños, jóvenes y mayores, las risas, también con las hermanas. No se si os he dicho que aquí las salesianas visten con un sari color crema, y tienen muy buen humor. También me ha encantado ver, como en Etiopía, que el "sueño de Don Bosco" se ha hecho realidad, que hay muchos niños alegres que están teniendo oportunidad de aprender, de soñar, de jugar, de crecer sanos y felices. Niños que estando muy lejos de Europa saben perféctamente que hubo un cura jóven llamado Juan Bosco y una mujer llamada María Mazarello, que vivían en Italia y que dedicaron su vida a mejorar la vida de los jóvenes. Rezan todos los días a María Auxiliadora, la misma a la que he rezado yo de desde pequeña... y al final el idioma es lo de menos, porque lo que estamos diciendo es mucho más que sonidos que se unen formando palabras. Espero que me entendáis aunque no lo compartáis, para mí esto es muy bonito, y me alegra mucho conocer y formar parte de esta familia Salesiana y Cristiana y en definitiva Humana, porque lo de menos es el nombre, lo bonito es lo que se está consiguiendo gracias a personas que han tenido sueños, y que han decidido vivir amando cada día todo lo que puedan.

Un detalle que me ha gustado mucho es ver a mujeres conduciendo motos y algunas también coche, con su sari o con el churi y los leggins, parece que las cosas están cambiando. Mantienen su forma de vestir, sus tradiciones, su cultura, pero eso no quita para que se sumen a la era tecnológica, y tengan su móvil, ordenador, internet...

Por supuesto no todo es perfecto ni color de rosa, hace un calor infernal tooodo
el día, vamos con la botella de agua a todos los lados. Las hermanas no dejan de recordarnos que bebamos "plenty of water". Hay momentos en los que la gente habla en Tamil y no les entendemos, aunque vamos aprendiendo alguna frase. Y hay gestos o diferencias que a veces tampoco entendemos, así que nos esforzamos en tener paciencia y no juzgar, sino procurar comprender, siempre desde el respeto.

Me da pena también no poder pasear por el pueblo y zambullirme un poco más en la vida de la India, para ir a cualquier sitio hay que coger el coche... Pero estamos planeando alguna salida. 

Ayer fuimos de compras y pudimos pasear por la ciudad y arriesgar la vida cruzando las calles abarrotadas de motos, coches, bicicletas y gente por todos los lados. Calles polvorientas y repletas de tiendas estrechas de dos pisos con trastos colgados a la puerta. Compramos un churi, que es lo que llevan aquí todas las chicas con leggins debajo, y ahora todos nos dicen cuando nos ven que estamos mucho más guapas que con nuestra ropa de antes.

¡Y un abrazo muy fuerte a tod@s y cada un@!
Besos desde Keela Eral

Bea

lunes, 3 de marzo de 2014

DESPERTAR EL INDIO

Aterrizas en tu país de destino. Te han contado muchas cosas, has leído más aún. Toda esta información que recopilaste antes de tu viaje ha servido para satisfacer esa incertidumbre que te envuelve antes de partir. Pero es al salir del aeropuerto internacional en el que acabas de plantarte cuando empiezas a conocer tu nuevo hogar. En mi caso, el sur de India.
Las legañas y la falta de sueño te producen un aturdimiento que choca con la tensión de buscar entre los familiares de los pasajeros la mirada de la persona que viene a buscarte. Pasan los minutos, y cuando ya solo quedas tú, ves aparecer a dos Sisters a lo lejos que tranquilamente vienen paseando con un té en la mano. Te das cuenta de que el ritmo es otro y de que tienes que bajar tus revoluciones a marchas forzadas. Te hace un click en el cerebro y cuando las saludas ya tienes el reloj biológico a medio gas (puede que los 30 grados que acabas de echarte encima influyan…)

Hace un mes y medio de este día. No hay día tipo en Tamil Nadu. Un día estás en la obra definiendo el trazado de la zanja, al día siguiente participando en una clase de inglés con los niños de la escuela, una tarde vas a visitar a un grupo de apoyo a mujeres, o de pronto un día te ves con un sari puesto acompañando la procesión de una virgen fluorescente en un pueblo vecino.

Te das cuenta de que aunque el motivo que justifica tu viaje sea dar apoyo técnico y seguimiento a un proyecto de abastecimiento de agua potable,  al final acabas en cualquier tipo de situación, bien porque piensas que puedes resultar útil en ella, o, como en la mayor parte de los casos, porque hay alguien que quiere enseñarte o contarte algo.

Consiste en tratar de imitar lo que hacen las Sisters con las que vives, porque estando aquí te das cuenta de la suerte que tiene una población si las tiene cerca. Las Sisters son profesoras, cocineras, fontaneras, arquitectas, psicólogas,madres, lo hacen todo. Viven muy muy cerca de la gente, por lo que alojarte con ellas te da la posibilidad de conocer verdaderamente a todas esas personas que un día solo fueron un número de beneficiarios escrito en tu proyecto.
Ser la única expatriada a veces es duro por no poder compartir todo lo que te está pasando con alguien que de verdad entienda y valore lo que está significando, pero enseguida te das cuenta de que es la única manera de poder vivir esas experiencias de esta forma tan auténtica. Aun así, después de semanas sin ver una persona blanca, sin escuchar por las calles una lengua comprensible, sin reconocer si un plato pertenece al desayuno o a la cena, cualquier símbolo o guiño familiar es un regalo.

Un día paseando por una de las comunidades, vi casi en el límite de las viviendas y el campo, una capilla bastante desangelada. Entré, y cuando vi a San Sebastián, que reconocí por las saetas clavadas en su cuerpo, se me saltaron las lágrimas. Las huellas del cristianismo son las únicas señales que encuentras en este país que se reproducen de la misma forma que en tu mundo. Estoy sorprendida de lo universales que pueden llegar a ser. Nunca han escuchado el nombre de Cristiano Ronaldo, muchos no saben lo que es el fútbol!y sin embargo, hasta los niños hindús rezan el Padre Nuestro cada domingo si en su pueblo hay una iglesia.
Niños hindús rezando el Padre Nuestro, conventos que han eliminado de su menú todos los derivados de la vaca, y mezquitas con mandalas pintados en la entrada. Es increíble cómo las religiones encajan entre ellas, cómo se respetan y cómo se enseñan unas a otras. De verdad pienso que cualquier niño de Tamil Nadu podría ser Pi Patel.

El sistema de castas, fuertemente arraigado en la sociedad india, es para mí la nota discordante de este escenario. El otro día en la escuela celebramos el día anticasticismo donde hubo discursos y actividades por la causa. En uno de los talleres se pidió a los niños que escribieran su nombre en una lista, y varios escribieron adjunto el nombre de la casta a la que pertenecían. En fin, poco a poco.


Gracias Madreselva por guiarme hasta este rinconcito del mundo y dejarme ser embaucada por sus habitantes: han hecho que el sari me parezca el atuendo más elegante del mundo, y la trenza la forma perfecta de recogerse el pelo.


Elena Sirvent voluntaria de Gestión de Proyectos en India

martes, 26 de marzo de 2013

El agua, ese gran bien


Como semanas anteriores, seguimos informando del sur de India. En artículos anteriores hablamos sobre matrimonios concertados, naturaleza, castas, religión, etc. 
En este pequeño artículo y, aprovechando que ha sido el Día Internacional del Agua, vamos a hablar sobre los problemas de agua en India.


Hace sólo unos días que he vuelto a España y no paro de escuchar “Por favor que pare ya este invierno, que deje e llover” Si bien entiendo que el calorcito se echa de menos y que alegra la vida, el Agua también, y mucho más de lo que nos imaginamos. 

Vengo de un país en el que las personas se queman vivas debido a que no hay lluvia. Como no hay lluvia, no hay cultivos; como no hay cultivos, no hay que comer; como no hay que comer, no hay fuerza para ir a trabajar; como no hay fuerza para ir a trabajar, hay estrés, ansiedad, depresión y peleas familiares; como se dan todas estas situaciones, algunos padres y algunas madres se ven tan desesperados y desesperadas que intentan suicidarse. Esta es la realidad de algunas familias de agricultores en el sur de India. En el último año en las épocas de monzón las lluvias no han sido suficientes e, incluso, inexistentes. Esto ha llevado a perdidas de kilómetros de cultivos. Teniendo en cuenta que gran parte de la población vive de la agricultura, se entiende el malestar y el miedo a no saber cómo alimentar a sus familias, cómo pagar los artículos de primera necesidad, etc. 

A todo ello hay que añadir los problemas de salud relacionados al transporte de agua que niños y niñas y mujeres tienen ya que tienen que andar kilómetros y kilómetros en busca de agua que, en muchas ocasiones, está contaminada o no es suficiente para poder responder a todas las necesidades del día a día (aseo, cocina, limpieza de ropa, alimentación animales, beber, etc.) 

Entiendo que la gente quiere sol y quiere salir de casa, pero de verdad creo que no nos damos cuenta de la suerte que tenemos de tener un año de lluvias, ¿cuántas veces he escuchado en años anteriores, “no ha llovido suficiente, no ha hecho un buen invierno…?” ¿¡Y ahora nos quejamos porque llueve y nieva que es lo que hace en invierno?! Alegrémonos de tener agua, dancemos bajo la lluvia, cantemos mal para que llueva un poquito más (pero sin pasarse) y disfrutemos esta primavera y este verano de tener un agua de calidad que beber, una piscina donde bañarnos para quitarnos el calor, un grifo que nos ofrece agua siempre que queremos. ¡Aprendamos a apreciar lo que tenemos!

Por todo ello, desde Madreselva, consideramos que toda ayuda es buena, ya sea con ordenadores para las aulas, con lo cuales los niños y las niñas podrán ir accediendo a una educación mejor pudiendo, en un futuro, estudiar ingenierías que ayuden a solventar los problemas de agua; con construcción de tanques de agua, como realiza Madreselva en algunos poblados del Estado de Kerala; teniendo una concienciación mayor del ahorro de agua en nuestro país…Tú aportación vale más de lo que piensas, a pequeñita que sea, porque con pequeños detalles construimos grandes cosas, ¡Apoya MicroProyecto Tecnología para el futuro 2º fase! 

Más información del proyecto de crowdfunding: Tecnología para el Futuro 2º Fase en el siguiente enlace: Proyecto en India


Fotografías y texto elaborado por: Lucía López López