domingo, 20 de febrero de 2011

EL FINAL DEL TIEMPO DE MANGAS. TIEMPO DE DESCUBRIMIENTOS. TIEMPO DE LLUVIA.


Cuando regresé de Mozambique, tras la experiencia de voluntariado del primer año, la gente solía preguntarme muchas cosas, pero una de las preguntas más frecuentes era sobre las estaciones del año. Mi respuesta solía ser “de libro”, en base a lo que había leído: época seca y época de lluvias. El segundo año traté de investigar sobre el tema, para satisfacer la curiosidad de mis amigos y familiares, pero las respuestas que me daban por aquí no eran muy esclarecedoras. Ahora, cuando pasan más de cinco meses desde que regresé a Chiúre, os puedo decir que viví el tiempo de la naranja, el tiempo de la papaia, el tiempo de las mangas y, ahora, estamos a punto de comenzar el tiempo del maíz. A la vez, os puedo decir que yo, personalmente, vivo en un tiempo de constantes descubrimientos.

A veces, son grandes descubrimientos, como ése de las estaciones que compartía al principio con vosotros. Fue hace poco que caí en la cuenta que no existe una fecha determinada para los cambios, sino que es la propia naturaleza la que anuncia el paso del tiempo: llegan, cuando llegan. Es lógico también que, en lugar rural como éste, donde la gente vive con lo que produce en su propia machamba (en su huerta), esos cambios lleven por nombre el del alimento principal.

Otras veces son algo más pequeños: el sentido de algunas palabras en macua (la lengua local), una flor de madera que parecía tallada por un carpintero y resulta ser el fruto de un árbol típico de la ciudad de Nampula, los colores de las mariposas, las acacias (árbol símbolo nacional) que no dejan de dar flores de un rojo intenso...Esa capacidad de sorpresa ante las más pequeñas cosas, se la debo a una de las hermanas de la comunidad que me acoge. Bueno, la aprendí de niña, pero la olvidé, con ella la recuperé y también por ellas (por la capacidad e sorprenderme y por haber pasado tiempo cerquita de Irmá Cándida) también doy gracias.

Pero, además de los grandes y los pequeños, también están los “redescubrimientos”, es decir, cosas que ya consideraba importantes y que aprendí a ver con otros ojos. Es el caso de la lluvia, a la que aprendí a contemplar como una fiesta. Y es que, este año, todos miraban al cielo con impaciencia:la lluvia se retrasaba. Como os contaba, la mayoría de la población subsiste gracias a lo que cultiva y la ausencia de agua es sinónimo de tiempo de hambre. También traían esos malos augurios los mangos (llamados “mangas” aquí), que este año fueron muy abundantes. Cuentan que, cuando es así, cuando hay muchos mangos, es para aliviar el hambre que ha de venir.

Se hizo esperar, regó todos los pueblos vecinos (llegando incluso a causar estragos por su fuerza) ignorando nuestro Chiúre, pero por fin llegó. Fue un domingo. Me habían invitado a pasar la tarde en una casa de un barrio un poco distante cuando comenzó. Primero, tímidamente, después con muchísima fuerza. Lejos aún de mi destino, aunque ya en el corazón del barrio, decidí refugiarme en la entrada de otra casa. Y allí fue cuando comenzó la fiesta: por todas partes aparecían niños y niñas, casi desnudos, corriendo para buscar las improvisadas duchas que se creaban en los tejados que recogían el agua, donde tomar baño y jugar un rato; mujeres ataviadas con sus capulanas, cargadas de todo tipo de recipientes en los que guardar ese tesoro que el cielo regalaba; familias enteras, desafiando el frío para dejarse bendecir por el agua y, por encima de todo, la alegría en los rostros de todos ellos. Lo más bonito de todo? Compartir esa alegría, vivirla como mía también, reír, cómplice con ellos y dejar que también el agua me regara.

La lluvia aquel día no cayó fuerte, respetando las construcciones, pero se quedó con nosotros casi una semana entera. Las semillas de feijão y maíz por fin pudieron ser plantadas, germinaron y, en espera del tiempo de la colecta, las plantas decoran las calles, rivalizando su color verde en intensidad con el rojo de la tierra y convirtiendo las calles en un laberinto (el maiz está altisimo) por donde resulta divertido perderse.

Os dejo por ahora, con el deseo de que, estéis donde estéis encontréis siempre motivos por los que asombraros del mundo y dar gracias por la belleza de la vida. También con la promesa de volver a escribir y contaros las mejores sorpresas que son aquellas que me brindan las personas, que al fin y al cabo, son el motor de mi vida por aquí. Un abrazo enorme desde este pueblo de Mozambique llamado Chiúre.


Miriam. Voluntaria

lunes, 14 de febrero de 2011

Tarde solidaria para el Chaco- Paraguay

El domingo 13 de febrero en el colegio San José, colegio que tienen las salesianas en la calle Emilio Ferrari se celebró una tarde solidaria para recaudar fondos para una guardería en Riacho-Mosquito en Paraguay.

Las Comunidades Maskoy de Riacho Mosquito y Boquerón Kue, cuentan, actualmente con una población de 118 familias y 560 personas en total (con pequeñas variantes).

La mayoría de las madres trabajan como lavanderas planchadoras, limpiadoras, personal domestico o bien vendedoras ambulantes (de escobas, hierbas medicinales, productos de la tierra estacionales, y otro) en la ciudad industrial de Vallemí ubicada en frente mismo cruzando el rio Paraguay. Para eso se ausentan de la Comunidad durante todo el día y no tienen donde dejar a los hijos de pocas semanas o meses. Muchas veces están obligadas a llevar con ellas a sus hijitos y los exponen a situaciones de alto riesgo, por la edad que tienen (cruce del rio en precarias canoas y situación de stress debiendo seguir a la madre en un día de trabajo en constante movimiento). Además las criaturas menores de cuatro años, están expuestas a temperaturas extremas, días de mucho calor en verano y otros de mucho frío en invierno, sometidas también a las bruscas variaciones climáticas que caracterizan esta zona.

En otros casos los niños se quedan en casa al cuidado de los hermanitos solo un poco más grandes que ellos, (incapaces todavía de cumplir con esa tarea). En los casos mejores, son los papas o los abuelos los que se encargan de los pequeños, pero todos quedan a la espera de su primer alimento hasta la vuelta de la madre.

Esto comporta irregularidad en el ritmo de vida de las criaturas pequeñas y consecuente desnutrición, debilidad, anemia y enfermedades frecuentes. La mortalidad infantiles todavía muy alta. Mediante el presente proyecto se pretende hacer funcionar una guardería infantil que ofrezca hospedaje seguro y alimento adecuado a los bebes y a los niños de cero a dos años de edad de las comunidades de Mosquito y Boquerón Kue, durante las horas en que sus madres se ausentan para trabajar, para proveer el sustento diario a sus familias. Y a la vez, habilitar el servicio de comedor (una ración diaria) para los niños de dos a cuatro años.

Fue una tarde llena de actividades: mercadillo de segunda mano, comercio justo,talleres con los niños, danzas del grupo del colegio Nuestra Señora del Loreto y centro de Danza Villena, magia con Juan Paños, Cuentacuentos, bailes de Bollywood, danza vientre y danza contemporánea con profesores de distintas escuelas de Madrid (Gema, Jonathan, Helena, Mansala…), bingo, sorteo…UNA GRAN TARDE.

Desde Madreselva queremos dar las gracias a todos los voluntarios y voluntarias que hicieron posible que se pudiera realizar, a las hermanas salesianas del colegio San José que cedieron sus instalaciones; concretamente a Pilar (directora), a Dori, a Francis y a Tere que estuvieron colaborando desde el inicio hasta el final, a todos los profesionales que de manera gratuita y solidaria compartieron todo su arte con nosotros. Y por último a todos aquellos que decidieron pasar la tarde con nosotros.

jueves, 27 de enero de 2011

¡por favor! ¡sólo es un niño!


Chiúre, Mozambique. Un lugar tan diferente al lugar en que he crecido que… cuando intento describirlo no sé por dónde empezar… ¿Su cielo?, ¿sus estrellas?, ¿su calor?, ¿sus gentes?... Un lugar que sin estar… es difícil llegar a imaginar…

La suerte de nacer en un país norteño ofrece privilegios que desde aquí no somos capaces de valorar: educación, comida, casa, agua, ropa, familia, sanidad, reconocimiento…

En cambio, un niño (¡por favor! ¡sólo es un niño!) con la misma mirada inocente, la misma sonrisa pícara que desea jugar, las mismas manitas pequeñas… sólo por haber nacido en el sur: no bebe agua limpia, no tiene un hospital cerca y si lo tiene no es posible pagarlo, no tiene un techo que aguante lluvias torrenciales, no sabe leer, escribir, come malamente si es que lo hace… y ni siquiera está inscrito en un registro que sepa de su existencia…

¿No tiene derecho a los derechos básicos de cualquier persona (también llamados derechos humanos)?, ¿Dónde está la diferencia?, ¿Por qué nosotros sí y ellos no?, ¿Acaso no hay para todos?, ¿No podríamos entonces tener menos para que algunos tengan más?, ¿Es utópico?.

Bien, aún estando en un lugar en el que el menú era siempre el mismo, no había ducha, la cama no era demasiado confortable, mi familia estaba lejos, no gozaba de privilegios como comer regalices, llevar los zapatos de moda o salir de copas con los amigos… No echaba nada de menos (quizás porque sabía que la fecha para volver a casa se acercaba); pero… la realidad es que… casi dos meses después de estar aquí, en mi “supuesto lugar” (creo que tan sólo marcado porque aquí está mi familia…), echo de menos ver el cielo, echo de menos a mis compañeras de viaje, echo de menos a la gente cantando, echo de menos ir andando a los lugares, echo de menos tener tiempo para escuchar música, y sobre todo, … echo de menos esa magnífica sensación de paz que me acompañaba día tras día… Pensándolo bien, creo que paz que proviene del hecho de no pensar en mí. De no pensar en mis necesidades, de no tener la necesidad de avanzar y cumplir metas… sólo la necesidad de despertarme y recibir sonrisas a cambio de trabajo… una remuneración que me hacía rica el alma…

Y como última reflexión me pregunto: un país del norte es capaz de asegurar las necesidades básicas a su población, al tiempo le otorga ciertos lujos materiales… ¿este aspecto provoca que perdamos los valores morales y nuestra felicidad se vea condicionada por el materialismo en lugar de por el bienestar espiritual?.

Inma Sánchez. Voluntaria 2010

martes, 25 de enero de 2011

UN DIA EN CHIURE


Son las 6:30 a.m., suena el despertador “Buenos días Ale” Ducha con baldes de agua, vestirse e ir a desayunar lo de todos los días, ese desayuno que más adelante echarás tanto de menos; Café con pan y mermelada de papaya. Pequeña charla matutina sobre los acontecimientos del día anterior que no dieron tiempo a hablar por el cansancio de la noche y prepararse para comenzar el día.

En la escolinha ya están l@s pequeñ@s jugando por el patio. Toca hacer comboios y cantar los buenos días antes de entrar a las salas. En la clase todo es un poco caótico, excepto en la de Miriam (se nota que es profe de escolinha) La mañana transcurre como transcurre la mañana en cualquier guardería; juegos, lloros, peleas, risas, carreras…

Llega la hora de comer. Repartir la comida entre l@s pequeñ@s que han venido ese día a clase y a comer, que nosotras también nos lo merecemos. A la hora de comer, comentamos las anécdotas de la mañana.

Después de comer, un ratito para cada una; descansar, preparar las actividades para la tarde, lavar ropa, etc.

Ya son las 14 p.m., hora de ir al campamento de verano que hemos organizado. Para nuestra sorpresa han acudido bastantes niñ@s y, lo mejor de todo, es que vienen todos los días, algo extraño en este pueblo en el qué lo normal es que un día se vaya a clase y cinco no. Me encanta oír las risas cuando hacemos la bienvenida al campamento, ver el interés que ponen al realizar sus actividades, todo es nuevo para ell@s.

Llega la tarde y con ello, la hora de cenar. Me asombrar cómo las comidas marcan nuestro horario, por otro lado, lo agradezco, sino el tiempo se nos escaparía de las manos sin darnos cuenta. Después de cenar, como casi todas las noches, lavar los platos con las meninas, 4 chicas que viven con las hermanas terminando sus estudios mientras deciden si en un futuro se formarán para ser hermanas, o no. Momentos de risas, canciones, charlas sobre sus costumbres y las nuestras….En fin, momentos difíciles de olvidar.

Después de lavar platos es nuestra hora. Vamos a las sillas de enfrente de nuestra habitación, desde allí se ve el cielo, ese cielo que desde nuestra ciudad apenas apreciamos. Hablamos sobre el día, sobre anécdotas de nuestra vida, nos desahogamos si ha sido un mal día, nos reímos si ha sido uno bueno. Para mí, uno de los mejores momentos del día, ese en el que puedo compartir con mis compis de viaje todo, he tenido suerte con ellas, es necesario tener alguien con quien compartir la experiencia, por lo menos, para mí.

Ya es tarde, estamos cansadas. Buenas noches, mañana será otro día en el que nos levantaremos dando gracias por haber nacido donde hemos nacido y por estar viviendo esta experiencia, conociendo esta cultura, estas personas, que sin saberlo todavía, nos están dando tanto. Gracias.


Lucia López. Voluntaria 2010

lunes, 10 de enero de 2011

Año del voluntario/a


Si nuestras esperanzas de construir un mundo mejor y más seguro para todos

han de ser algo más que un deseo,

necesitaremos, más que nunca, la colaboración de los voluntarios.

Kofi Annan


Convertir al 2011 en el Año Europeo del Voluntariado supone una importante apuesta por el voluntariado como una auténtica herramienta de transformación social. Supone reconocer que el voluntariado ha sido y es una expresión de la participación ciudadana que hace su aportación a asuntos de interés común y que denuncia las situaciones con las que no está de acuerdo.

Entre los objetivos que se han marcado para este año está el trabajar para lograr un entorno que favorezca el voluntariado, ofrecer medios de actuación a las organizaciones de voluntarios y mejorar la calidad del voluntariado.

Durante el año se celebrarán por toda Europa multitud de eventos, exposiciones y actividades de todo tipo. Además, se ha creado una página web de la Comisión Europea donde se puede consultar toda la información sobre el Año Europeo del Voluntariado a escala europea y otra a nivel estatal.


Para Madreselva el voluntario es parte fundamental de su organización por ello, durante este año va a seguir reconociendo esa gran labor que hacen en los diferentes actividades y proyectos que tiene Madreselva en España y fuera en los distintos países del sur.

En estos momentos tenemos un grupo de unos 30 voluntarios formándose para tener una experiencia del voluntariado en verano, además del grupo de veteranos que sigue trabajando y preparándose.


Más información sobre el año del voluntario: http://europa.eu/volunteering/

miércoles, 15 de diciembre de 2010

La Navidad en la mirada de un voluntario

Hace unas semanas asistí al Congreso “Católicos y Vida Pública” que cada año organiza el CEU y la ACdP desde hace ya más de una década. El congreso se desarrolla en torno a conferencias de, digamos, los conferenciantes “estrella”, mesas redondas en las que participan diversos ponentes, además de actividades adicionales (proyección de películas, noche joven, etc.) y la oportunidad de compartir la comida y conocer gente nueva que suele ser de lo más interesante.

Una de las mesas redondas se llamaba “El encuentro con Cristo” y, junto al decano de la Facultad de Teología de San Dámaso y un misionero Idente , estaba anunciada una psicóloga y psicoterapeuta suiza. Enseguida me vino como una cierta prevención. Son tantas las reducciones psicologistas a las que la realidad se ve expuesta en el mundo actual: el hombre, la fe, las relaciones, la sexualidad, etc, que casi pensé en acudir a otra de las mesas redondas. Si no hubiera sido por la expectativa del título probablemente lo hubiera hecho.

Y sin embargo, cuando le llegó su turno a la psicóloga, de nombre Mercedes, comenzó a hablar sobre algo que yo no esperaba: la mirada, y ya me enganchó hasta el fin de su intervención.

Mercedes habló de la necesidad de mirar y de aprender a hacerlo. El hombre actual no es mirado (lo calificó como “el hombre al que nunca nadie miró”) y además teme la mirada del otro, porque cuando al hombre se le considera, ya desde niño, es para ser evaluado, medido, clasificado, analizado, etc. Esto supone que el niño es relativizado y medido, pero no es mirado, y no digamos ya cuando es forzado u objeto de abusos donde la relativización es absoluta, convirtiéndole en mero objeto o instrumento. La consecuencia es que el hombre ha aprendido a temer la mirada del otro y se rebela. La consecuencia es que vivimos en sociedades deshumanizadas, donde cada vez existen más “no-lugares” en los que lo importante no es lo que somos, sino nuestra función, la acreditación que portamos o la tarjeta de crédito que exhibimos. No deja de sorprenderme como el hombre de hoy está profundamente herido y al mismo tiempo envanecido de sí mismo.

Sin embargo frente a esa relativización del ser humano, Mercedes habló de la mirada tierna, de amor, contemplativa del otro, que sale desde dentro al encuentro de los demás, y que es una mirada que construye, una mirada fundante. Es una mirada que nos permite construirnos a nosotros mismos y sobre la que los demás también se construyen y que genera lugares de encuentro donde las personas verdaderamente pueden ser. Estoy de acuerdo en que sin esa mirada de amor, sin el amor, todo lo humano es nada más que vacío.

Y entonces pensé en Madreselva y en los voluntarios. Pensé en como las experiencias que hemos vivido en países del Sur nos han enseñado a mirar. A tener otros ojos con los que ver a los demás, salir a su encuentro y dejarnos empapar por lo que ellos son. Pensé como esos viajes nos han hecho descubrir lugares de encuentro donde lo importante no es lo que hacemos o la función que cumplen aquellos que conocemos, sino lo que somos y son. Pensé como esas vivencias, que en muchas ocasiones son parte de una búsqueda interior, han ayudado a la toma de conciencia de uno mismo desde el sentir y conocer nuestra pequeñez. Sin reconocer nuestra pequeñez y la necesidad del otro no es posible el amor, que es, a fin y al cabo, la auténtica medida humana de las cosas y la verdadera y plena expresión de la justicia.

Se acerca la Navidad, y en medio de toda esta agitación consumista donde, si no se niega, se evita a Dios, aún se intuye una llamada a mirar. Dios nos llama y nos pide que le miremos, ahí, en un pesebre, pobre, expuesto, desnudo, vulnerable, como tanta gente que los voluntarios hemos encontrado en nuestros campos de trabajo. Y nos lo pide porque contemplando ese misterio, el misterio de su Amor, es como nos ablanda el corazón para que podamos entonces verdaderamente, saber mirar a los otros y ser voluntarios desde el corazón.

Feliz Navidad a todos los que hacéis posible Madreselva.

Rafa Muñoz (voluntario de Madreselva)

lunes, 18 de octubre de 2010

Encuentro de voluntarios y voluntarias veteranos

El domingo 17 de octubre nos juntamos en la sede central de Madreselva para compartir nuestra experiencia en los campos de trabajo, programar para el curso 2010/2011 y proponer nuevas propuestas solidarias.Se expusieron;

R. Dominicana:

- La descubierta. Sandra y Cristina. Nos contaron los que hicieron este verano junto a Raquel en la Descubierta. Trabajaron y organizaron un verano educativo, a demás de visitar a familias, trabajar con niños y niñas con necesidades especiales, entre muchas otras cosas.

- Barahona. Luis, María, Vanessa y Miguel. Estuvieron con alfabetización de mujeres, campamentos, apoyo a niños y niñas con necesidades educativas especiales. Aunque realizaron otras tareas más puntuales como ayudar en el mercadillo, decorar el colegio…

Bolivia: Conchita nos conto la labor que se está haciendo en casa Maín. Nos siguió trasmitiendo esa ilusión y esperanza porque esas niñas tengan un futuro.

Nicaragua:Queti y María nos explicaron lo que estuvieron haciendo en Granada, las actividades del comedor Mama Margarita, la situación del país…

Angola: Rafa nos relató su aventura africana. Junto a Sandra en Luena (Angola) llevaron a cabo varias actividades desde pintar una capilla, el oratorio, talleres para los niños… lo que hiciera falta.

Mozambique:

- Inharrime. Lourdes, Samuel y Javi nos contaron su voluntariado en Inaharrime junto a Idurre. Ayudaron, orientaron, concretaron y analizaron el trabajo de un grupo de mujeres con vistas a montar su futuro negocio.

- Téte. Miguel explicó las actividades que había realizado junto a David este verano. Desde

montar una pista de fútbol, hasta alfabetización, oratorio, decorar las aulas…

Etiopía:

- Zway. Antonio y Cruz estuvieron en Etiopía junto a Clara y un grupo de voluntarios de la universidad de San Luis. Fue un voluntariado de cargado de actividad: clases de ingles, oratorio, talleres, escuela infantil, orfanato…

- Meki. Lucia estuvo en un orfanato haciendo labores de psicología y todo aquello que hacía falta.

Cuba: Maica, Belen y Raquel nos relataron su experiencia en Cuba y sus actividades con los niños de allí.

Paraguay: Mercedes nos explicó la labor que realizo con las profesoras de educación infantil y con los indígenas de la zona.

Honduras: Ceci, Nati y Ana Mª nos contaron su experiencia en el Hogar, las actividades con los niños, las necesidades de los mismos…

Fue una jornada con muchas ilusiones, experiencias, recuerdos, sueños y esperanzas…

Gracias por compartirlo con nosotros. Gracias por regalar vuestro tiempo, por vuestra ilusión, por vuestro trabajo, por querer… ¡Gracias voluntarios y voluntarias!